
Avanzo paso a paso, no logró distinguir esa silueta, la que cautiva los delirios recónditos de mi mente. Me exaspero, corro y sollozo por dentro, tan lejos y a la vez tan cerca ¿Dónde estás? ¿Qué no comprendo?
No ves la pena que acongoja mi alma, no ves lo insignificante y lo vulnerable que me tienes, sonámbulo de mis propios miedos y obsesiones.
Esperaré pacientemente, tú regreso triunfal, en donde tus labios se fundirán con mi boca, en un abrazo eterno.


1 comentario:
¿Donde está esa pena? Quiero saber su escondite. ¿Donde esa ira? Quiero saber como cabe en tu cuerpo. ¿Donde está todo lo que leo y no veo? Quizá por eso no miras a los ojos.
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