Aunque no creas,
Te comprendo.
Tus llantos afloran en tu mundo nocturno,
Cuando no existen manos que puedan salvarte,
Pero no creas que todo está perdido,
Observa el arco iris detrás de la colina,
No sientes como las flores gimen tu partida,
Extrañan ese ser que solía habitar dentro de ti,
Ese ser fuerte e implacable.
Sé que las lágrimas no brotan,
Nadie dijo que era fácil,
Anida esos sueños,
Que dejaste escapar,
Rescata la inocencia,
Bate esas alas,
Que un día decidiste fragmentar,
Aún no es tarde,
Sé que puedes.
¿Dónde están los campos de trigo?
Y ese bello color sepia que habitaba en tu alma,
¿Dónde quedaron esos hilos de plata?
Sigue tu camino,
Ya no puedo auxiliarte,
Sólo tu instinto,
Sé que puedes.
Sigue la ruta directa,
La que tu alma te dicté,
Son muchas las vías,
Que deberás transitar,
Pero tan sólo un camino
Te llevará a la salida.
Hay caminos pedregosos,
Sombríos, con trampas y peligros.
Pero no tengas miedo,
Tu brújula te acompaña,
Esa joya preciada de profundas raíces,
Arraigada en tu sabia,
En tus venas y en cada una
De tus corazonadas.
Te comprendo.
Tus llantos afloran en tu mundo nocturno,
Cuando no existen manos que puedan salvarte,
Pero no creas que todo está perdido,
Observa el arco iris detrás de la colina,
No sientes como las flores gimen tu partida,
Extrañan ese ser que solía habitar dentro de ti,
Ese ser fuerte e implacable.
Sé que las lágrimas no brotan,
Nadie dijo que era fácil,
Anida esos sueños,
Que dejaste escapar,
Rescata la inocencia,
Bate esas alas,
Que un día decidiste fragmentar,
Aún no es tarde,
Sé que puedes.
¿Dónde están los campos de trigo?
Y ese bello color sepia que habitaba en tu alma,
¿Dónde quedaron esos hilos de plata?
Sigue tu camino,
Ya no puedo auxiliarte,
Sólo tu instinto,
Sé que puedes.
Sigue la ruta directa,
La que tu alma te dicté,
Son muchas las vías,
Que deberás transitar,
Pero tan sólo un camino
Te llevará a la salida.
Hay caminos pedregosos,
Sombríos, con trampas y peligros.
Pero no tengas miedo,
Tu brújula te acompaña,
Esa joya preciada de profundas raíces,
Arraigada en tu sabia,
En tus venas y en cada una
De tus corazonadas.







