He derramado muchas lágrimas, ante los cuerpos mutilados de mis ancestros. He visto crecer la hierba mustia, frente al riachuelo que crece entre los cerros. He respirado la brisa marinera que me fecunda, durante las tardes tristes. He cantado alguna estrofa de esa canción inolvidable, de mi juventud robada. He visto el lucero de la mañana, con todo su esplendor. He inspirado el aroma del polen de las flores silvestres. He recolectado frutos del bosque. He aventado diminutas piedras en el mar. He crecido junto al alerce milenario. He vibrado con el paso de las sutiles luciérnagas. He recogido cada residuo marino. He degustado las algas más exóticas del poblado. He sumergido mis pies en el frondoso lodo de la rivera. He presenciado el cielo violáceo, durante el atardecer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario