Mariposas en tu vientre, en tu vientre de mujer. Son aquellas coloridas, que tuviste alguna vez. Y por más que luches, no podrás tenerlas. Es imposible alcanzarlas, ya que no puedes elevarte. Ven, olvida lo terrenal y revive esa emoción que perdura en tu corazón y te invade en tus sueños, sin dejarte vivir en paz. Aférrate que golpea tu guarida y que te mantiene viva, fortificando tus raíces, para lograr la evolución. Vamos a un sitio que te aleje, de ese mundo tan banal y disfruta los segundos que la vida se nos va. Corre, respira los olores que las flores te transmiten. La sonrisa de tu cuerpo y tu tibio corazón...
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