Triunfos de aquellos que nunca obtuviste, de las manos fibrosas que siempre ocultaste, de esa mirada lánguida y temerosa, de esos brazos acogedores y resueltos, de esas perturbadoras ensoñaciones, de tus juegos sarcásticos, de mi debilidad paulatina, de mis lágrimas imaginadas, de tu incomprensión permanente, de las remembranzas inolvidables, de tu evocación dorada, de tus atuendos atrayentes, de tu cándido aroma, de tu cintura estrecha, de tu mundo y mi risa, de tus juegos infantiles, de tus guantes de seda, de tu sutileza y mi fiereza, de tu dulce inocencia, de tu cabello inmanejable, de tu aura rimbombante, de tu vasto vocabulario, de tus ojos fulgurantes, de tus lunares interestelares, de tus senos sumisos, de tu sabor inalcanzable, de tus colores esplendorosos, de tu recato y de mi torpeza, de tus juegos lingüísticos y de mi inexperiencia amorosa, de tu raudo transitar, de tus melodías pegajosas, de tu adverso destino, de tu volcánica plenitud, de tu fuego envolvente, de tu silencio sombrío, de mi tozudez y tu calma, de mi violencia y tu entereza, de tu decisión de marchar y mi inevitable desfallecimiento, de tu perfección y de mi retroceso, de mi dependencia y de tu engaño, de tu agria indeferencia y de mis errores recurrentes, de mi culpa y tu ingenuidad, de mi veneno y tu antídoto, de mi enfermedad contagiosa y de tu pureza, de mi desfachatez y de tu elegancia, de tu soltura, de tu piadoso comportamiento, de todo aquello que perdí y que olvidaré en un futuro incierto. Te amo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentario:
"De todo aquello que perdí y que olvidaré en un futuro incierto"
Al menos tienes la certeza de saber olvidar...sea o no éste un canto a la ficción.
Publicar un comentario